Estoy buscando esa forma que en mi niñez existía en el techo de mi habitación. Para mí era un dinosaurio. Estaba en el costado izquierdo del techo, justo arriba de mi cama. Pero ahora no está. Porque yo duermo a la derecha, arriba y porque si miro el techo, suelo encontrar formitas pero justo ahí, justo ahí donde siempre encontraba mi dinosaurio; hay solamente una mancha más en el machimbre.
No me puedo dormir.
Estoy pensando.
Pensando en lo que siento. Y esta noche siento que soy varios pedacitos de vida distintos y que ninguno tiene tanto sentido como antes solía pasarme.
Me miro y recuerdo a Cortázar cuando escribió: " Me ocurría a veces que todo se dejaba andar, se ablandaba y cedía terreno, aceptando sin resistencia que se pudiera ir así de una cosa a otra. Digo que me ocurría, aunque una estúpida esperanza quisiera creer que acaso ha de
ocurrirme todavía.."
Ahora estoy detenida.
Ahora tengo mucho y también nada.
Me pregunto si en algún momentos esta decidia cesará.
Si en algún momento algo volverá a conmoverme al punto de sentirlo en la piel, hacerme caer una lágrima, o simplemente que pase y que tenga registro de que me está ocurriendo.
Yo deseaba que todo lo que me pasó llegue en algún momento.
Y llegó.
Pero también se fue.
Y ahora estoy acá, acostada, sola, con una mano en la panza y la otra escribiendo, la punta de mis pies congelados y una mueca burlona aceptando esta realidad.
¿ Qué vendrá despues de todo este vacío?
Todo.
Intenta .
Escaparse.
Muy.
Pronto.
Obsesivamente.
TIEMPO
jueves, 24 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario