La lluvia comenzó a caer.
No esperaba más que eso.
Solamente sentir caer sobre mi cada gotita.
Chiquita, Grandota, Suave, Violenta.
Me encanta estar bajo la lluvia y sentir
Cómo de a poco mi cuerpo va humedeciéndose,
Cómo mi pelo comienza a tener peso,
Cómo mis pies empiezan a sentir frío.
Cómo,
Yo,
Sola,
En una terraza.
La gente afuera. Afuera de mí.
En la calle, en sus casas.
Encerrados en jaulas enormes.
Adentro y Afuera.
Yo.
Sola.
Sin poder Entrar, Estar ni Salir.
¿Dónde estoy?
¿Entre qué rejas?
¿En qué terraza?
¿En cual ciudad?
Yo.
Sola.
Estoy en una terraza.
Sin rejas.
¿Por qué no puedo salir?
Quisiera que alguien me esté llevando por alguna autopista de Buenos Aires.
Ahora.
Ya.
Con las ventanillas bien bajas, la musica muy fuerte, los ojos cerrados, la lluvia y el viento estrellándose sobre mí.
Pero estoy sola.
Y nadie viene a buscarme.
Y me fui.
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