Tengo los lagrimales desgarrados.
Pasé horas retorciéndome de tristeza
sola
en una cama
donde solo me acompañában gotitas de agua salada.
Marianela me dejó un regalito en la cama.
"Para que dejes de dormir intentando que se pasen las horas"
Sigo tan triste como ayer.
Y el día está tan gris...
miércoles, 7 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario